WRC 2018 – Rally de Australia: ¡Ogier-Ingrassia campeones del Mundo!

Pocos años se llega al último rally del mundial con la incertidumbre de quien será el nuevo Campeón del Mundo, como ha ocurrido en Australia, y además con tres pilotos como candidatos. Si la expectación ya fue máxima en el pasado RallyRACC, última prueba disputada, en esta carrera del Pacífico las noticias han circulado aún con mayor interés por todo el mundo mediático, confirmando la excelente salud del WRC.


Jari-Matti Latvala-Miikka Anttila (Toyota Yaris WRC) se adjudicaban su 18 triunfo en una prueba del Campeonato del Mundo tras una carrera sin errores, logrando el hito de vencer al menos una prueba del WRC desde 2008. Hayden Paddon-Sebastian Marshall (Hyundai i20 Coupé WRC) y Mads Østberg-Torstein Eriksen (Citroën C3 WRC) han completado el podio, aunque la evidencia de la situación coloca a Sébastien Ogier-Julien Ingrassia (Ford Fiesta WRC), a pesar de acabar quintos, en el mismo plano de importancia que los anteriores, toda vez que su resultado, combinado con las retiradas de sus dos equipos rivales, Neuville-Gilsoul (Hyundai) y Tänak-Järveoja (Toyota), les ha dado su sexto entorchado mundialista consecutivo, una extraordinaria hazaña para la historia.

Ya en el shakedown las espadas estaban en alto. En un tramo muy representativo del itinerario del rally, Sébastien Ogier (Ford) lograba un significativo mejor crono, algo inferior a los 3’, seguido a escasa distancia por Mikkelsen (Hyundai), Tänak (Toyota), Neuville (Hyundai), Breen (Citroën), etc. Antes de la salida todos hablaban: Neuville afirmaba a la prensa que terminar segundo no le interesaba; Ogier que la presión la tenía Neuville, no él; mientras que Tänak decía que lo único que le interesaba era la victoria en el rally, sabedor que luchar por el título no dependía únicamente del resultado que consiguiera en Australia.

Viernes: Ventaja para Ogier
El actual campeón y líder, Sébastien Ogier, consiguió una ventaja significativa sobre Thierry Neuville al final de ese primer día, piloto que cedió casi 45” en la última especial al tocar una chicane que le hizo terminar el tramo con la parte trasera izquierda destrozada. Los dos rivales para el título lucharon duro aunque su situación en la salida de los tramos no les beneficiaba en absoluto, lo que hizo que ambos figuraran bastante retrasados en la general. Como no llovió, los dos coches efectuaron una buena limpieza de los tramos en beneficio de los que venían detrás.


Ogier y su Fiesta terminaron el día séptimos y Neuville y su Hyundai décimos, a 1 minuto largo del líder, el sorprendente Østberg (Citroën), que en su favor estaba el salir a los tramos muy retrasado. Tras el noruego de Citroën Total estaban su compañero Craig Breen y el Toyota de Jari-Matti Latvala, los tres en menos de 7”. Ogier contaba con la ayuda de sus compañeros en M-Sport Ford, Teemu Suninen y Elfyn Evans, que de forma clara frenaron antes del final de la etapa para ayudar a ascender a Ogier en la tabla de clasificación y asegurarle así una mejor posición de salida para la etapa siguiente, escoltando a su jefe de filas por delante de Neuville.


¿Y Ott Tänak? Acabó el viernes quinto, a casi 17” después de una fuerte emoción en la que estuvo en un tris de volcar y también sufrir problemas al entrar en el cauce de un río, como le ocurrió por su parte a su colega Lappi.


Sábado: Nunca dejen solo a Tänak

El sábado fue el día más largo y difícil, con los cuatro tramos situados al sur, en la región de Nambucca Heads con dos bucles idénticos y dos pasadas posteriores a la súper especial diseñada en la playa de Coffs Harbour.


El día presenció una gran actuación de Tänak, sabedor que no tenía nada que perder, ya que sus únicas opciones al título pasaban por ganar la carrera y dejar que sus dos rivales se pelearan en la parte baja de los diez primeros. Si esto terminaba así, posiblemente los puntos del Power Stage del domingo dictarían sentencia. Atacando desde la quinta posición, el estonio fue un obús que acabó el día como líder y además con una cómoda ventaja de 21,9” sobre su compañero en Toyota, Jari-Matti Latvala, y de más de 26” sobre un eficaz Hayden Paddon (Hyundai).

Sébastien Ogier y su Fiesta eran sextos tras una actuación regular sobre las polvorientas pistas forestales de Nueva Gales del Sur. La gestión de carrera del francés dio sus frutos, sabedor que Thierry Neuville (Hyundai) lo estaba pasando peor al salir segundo a los tramos. Una vez más, las pistas secas y con tierra y grava suelta significaban que los primeros en salir eran quienes barrían el suelo dejando a la vista una línea de paso más limpia y por lo tanto más rápida y con mejor agarre para aquellos que empezaban más tarde.

Tänak ganó 6 de las 10 especiales del día, desbancó a Mads Østberg y poco más podía hacer, bien secundado por un Latvala rápido pero obediente, como no podía ser de otra manera. Hayden Paddon (Hyundai) ganó 2 especiales y se situó tercero, por delante de un frustrado Østberg, que decía hacer lo que podía con el equilibrio de su Citroën C3. Esapekka Lappi (Toyota) finalizó jornada tras el noruego con casi 1 minuto por delante de Ogier, cuyo compañero Elfyn Evans le proporcionó un cómodo colchón entre él y Neuville. A lo largo del día, el belga sufrió de lo lindo tras algunos toques que desajustaron la suspensión del i20, acabando a más de 50” por detrás de Ogier.

Domingo: Gana Latvala; Ogier, Campeón del Mundo
La última etapa, a lo largo de la mañana de este domingo al norte de Coffs Harbour, los pilotos han realizado dos vueltas idénticas a tres tramos, con 83,96 km que han dictado sentencia. La jornada ha resultado caótica por la multitud de incidentes vividos, en especial de dos de los contendientes para el título mundial: Thierry Neuville-Nicolas Gilsoul (Hyundai i20 WRC) y Ott Tänak-Martin Järveoja (Toyota Yaris WRC), ambos estrellaron sus posibilidades mientras intentaban mantener vivas sus esperanzas.

La proverbial calma y veteranía de gestión del número uno mundial, Séb Ogier, brilló con extraordinaria luz después de que las fuertes lluvias transformaran las pistas boscosas en auténticos lodazales. El francés estuvo impecable, mientras que tanto Neuville como Tänak sucumbieron al ritmo de continuos toques con los bordes de las tres especiales de la mañana.

La segunda pasada por estos tramos fue fatal para Neuville, que fue quien primero sucumbió arrancando la rueda trasera izquierda de su Hyundai i20. En la siguiente especial fue Tänak quien impactó por segunda vez contra un árbol. Mientras todo esto ocurría, Ogier podía permitirse un tranquilo Power Stage, que inicialmente pareció que podía definir las posiciones y que en realidad fue un mero trámite que, con todo, logró vencer el ya Campeón del Mundo, gesta que celebraron por partida doble.

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